Tarimas de dos y cuatro entradas con patín

Cualquier persona que haya trabajado en un almacén conoce la escena: la tarima llegó girada, el pasillo no permite darle la vuelta y el operador intenta meter el patín hidráulico por el lado equivocado. A veces entra, a veces se atora y a veces termina rompiendo una tabla. La diferencia casi siempre está en el tipo de tarima. Entender cómo están construidas las tarimas de dos y de cuatro entradas ayuda a elegir el patín correcto, a planear el acomodo y a evitar daños que se repiten todos los días.

Qué significa que una tarima tenga dos o cuatro entradas

Una tarima de dos entradas solo permite meter las horquillas por dos de sus lados, normalmente los extremos opuestos. Los otros dos lados están cerrados por largueros continuos de madera, así que no hay hueco por donde pasar. Es el diseño clásico de muchas tarimas de madera reutilizadas y de las que fabrican a la medida para ciertos productos pesados.

Una tarima de cuatro entradas tiene tacos o bloques en lugar de largueros continuos, lo que deja huecos en los cuatro lados. Algunas son de cuatro entradas completas y otras de cuatro entradas parciales: por dos lados entra cualquier equipo, pero por los otros dos solo entra un montacargas, porque las tablas inferiores bloquean el paso de las ruedas de carga del patín.

Por qué el patín tiene más restricciones que el montacargas

El montacargas levanta la tarima desde las horquillas, sin apoyarse en el piso por debajo de la carga. El patín hidráulico, en cambio, necesita que sus ruedas de carga, ubicadas en la punta de las horquillas, bajen hasta el suelo al momento de levantar. Si debajo de la tarima hay una tabla inferior atravesada, las ruedas se apoyan sobre ella en lugar de tocar el piso y la tarima no sube o se daña.

Por eso una tarima que es de cuatro entradas para el montacargas puede ser, en la práctica, de dos entradas para el patín. Antes de asumir que se puede entrar por cualquier lado, conviene revisar si la base tiene tablas inferiores y en qué dirección van. Es un detalle que se ve en segundos y que evita forzar el equipo.

Lo que pasa cuando se fuerza la entrada

Intentar levantar por un lado que no corresponde tiene consecuencias. La más común es la tabla inferior rota, que deja una tarima inestable y con clavos expuestos. También se desgastan más rápido las ruedas de carga y los rodillos de entrada, porque trabajan golpeando madera en lugar de rodar sobre el piso. En casos extremos, las horquillas quedan cargadas de forma desigual y se tuercen.

El otro riesgo es la carga misma. Una tarima levantada a medias, apoyada en una tabla y no en el piso, puede ladearse al avanzar. Con producto alto o frágil, basta un pequeño desnivel en el piso para que la carga se desacomode o caiga, y eso se traduce en merma y en riesgo para el operador.

Cómo elegir el patín según tus tarimas

La longitud y el ancho de las horquillas deben corresponder a las tarimas que más se mueven en la operación. Un patín de horquillas estándar funciona bien con la tarima americana de 1.00 por 1.20 metros, pero si se trabaja con tarimas más cortas, más largas o con entradas estrechas, conviene considerar horquillas de otra medida. Las ruedas de entrada en la punta ayudan a que las horquillas se deslicen sobre las tablas inferiores sin engancharse.

También importa la altura mínima del patín. Algunas tarimas de plástico o de cartón tienen entradas más bajas, y un patín de perfil estándar no cabe. En esos casos, un patín de perfil bajo resuelve el problema sin tener que cambiar las tarimas ni el proceso de recepción.

Ordenar la recepción para no pelear con las tarimas

Buena parte de estos problemas se resuelve antes de que la tarima llegue al pasillo. Pedir a los proveedores que entreguen en tarima de cuatro entradas, o al menos que indiquen el tipo de base, facilita toda la operación. En el andén, girar la tarima una sola vez hacia el lado correcto evita que cada operador tenga que improvisar más adelante.

En Guadalajara, donde conviven centros de distribución de El Salto, bodegas de Zapopan y talleres del centro que reciben tarimas de todos los orígenes, esta mezcla de bases es muy frecuente. Contar con el patín adecuado para cada tipo de tarima reduce daños y acelera la jornada. En Qualift manejamos venta y renta de patines hidráulicos en Guadalajara, con asesoría para elegir la medida de horquilla y el perfil que mejor se adaptan a tus tarimas.

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