¿Qué complica manejar tarimas de distintas medidas?
Pocas bodegas trabajan con una sola medida de tarima. Llegan tarimas americanas de los proveedores nacionales, europeas con el producto importado, medias tarimas del área de promociones y tarimas de medida especial que alguien mandó fabricar hace años para un producto que ya ni se maneja. Todas conviven en el mismo almacén y cada una impone condiciones distintas al rack, al equipo y a la forma de estibar.
El problema empieza en el rack, no en el piso
Un rack se diseña para una medida de tarima y una dirección de entrada. Cuando llega una tarima más corta, queda apoyada de forma insuficiente sobre los travesaños y el riesgo de caída aumenta; cuando llega una más larga, sobresale hacia el pasillo y se convierte en el objeto que golpea el siguiente equipo que pasa. Ninguno de los dos casos se nota el primer día, y los dos terminan en producto en el suelo.
La consecuencia menos visible es la pérdida de posiciones. Una bodega con tres medidas de tarima termina reservando módulos completos para cada una, y esos módulos casi nunca se llenan al mismo tiempo. El resultado es un almacén que se siente saturado con posiciones vacías repartidas por todos lados, un problema de espacio que en realidad es un problema de estandarización.
Las horquillas no alcanzan igual en todas
Las medidas también cambian cómo entra el equipo. Una tarima americana se toma cómodamente por el lado corto con horquillas estándar, pero una tarima más ancha exige entrada por el lado largo o una separación distinta de horquillas para que la carga quede equilibrada. Cuando el operador fuerza la entrada porque la tarima no coincide, rompe tacos, dobla travesaños y deja la tarima inservible para el siguiente ciclo.
Ahí es donde importa tener equipo adecuado en lugar de un solo modelo para todo. Los patines hidráulicos existen en varios anchos y largos de horquilla precisamente porque no todas las cargas son iguales, y elegir la medida correcta para el tipo de tarima dominante evita daño diario. En operaciones con dos medidas frecuentes, tener unidades distintas suele salir más barato que reparar tarimas y producto golpeado todo el año.
El desorden de tarimas se paga en el embarque
El costo más caro aparece al final del proceso. Un camión se llena según cómo acomoden las tarimas, y cuando las medidas no son consistentes, el espacio del transporte se aprovecha mal. Un embarque que debía salir con veintidós posiciones sale con dieciocho porque las tarimas no acomodan entre sí, y ese flete desperdiciado se repite en cada viaje sin que nadie lo relacione con lo que pasa en el almacén.
Del otro lado, el cliente que recibe también sufre. Si su rack está hecho para una medida y le llega otra, o rechaza el embarque o tiene que retarimar el producto en su propio andén. Esa fricción rara vez se discute en la negociación comercial, pero define si el cliente prefiere comprarle a un proveedor o a otro cuando el precio es parecido.
Estandarizar es una decisión, no un accidente
Reducir a una o dos medidas exige negociar con proveedores, definir la tarima de salida y decidir qué hacer con la carga que llega en otra medida. Retarimar en recibo cuesta tiempo, pero es un costo conocido y controlado que sustituye a muchos costos dispersos e invisibles. La mayoría de las operaciones que hacen ese cambio recuperan posiciones de rack que creían perdidas.
El paso previo es contar lo que hay. Muy pocas bodegas saben cuántas tarimas tienen en circulación, de qué medidas y en qué estado. Ese inventario ordena todo lo demás, porque permite decidir cuáles se retiran, cuáles se reparan y cuántas hay que comprar para sostener el estándar sin quedarse sin base en plena temporada alta.
Cómo ordenar la operación alrededor de una medida
Lo que funciona es definir una medida principal, adaptar el rack y el equipo a ella, retarimar en recibo lo que llegue distinto y llevar control del inventario de tarimas como se lleva el de producto. A partir de ahí el almacén gana posiciones, el equipo deja de dañarse y el embarque aprovecha el camión completo.
En Qualift trabajamos con operaciones que están ordenando su manejo de carga, con venta y renta de patines hidráulicos en Colima en distintas medidas de horquilla para adaptarse a la tarima que realmente domina en cada bodega.
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