¿Para qué sirve la elevación inicial del apilador?

Entre las funciones de un apilador eléctrico hay una que suele pasar desapercibida en las fichas técnicas y que, sin embargo, cambia por completo la forma de trabajar en algunos almacenes: la elevación inicial. No todos los modelos la tienen, y quienes la conocen solo de nombre a veces la confunden con la elevación libre del mástil. Entender qué hace y cuándo conviene ayuda a elegir un equipo que rinda más en rampas, andenes y movimientos de doble tarima.

Qué es la elevación inicial

La elevación inicial es la capacidad de levantar las patas o brazos de carga del apilador unos centímetros del suelo, de forma independiente al mástil. En un apilador convencional las patas siempre van a ras de piso y solo sube el carro de horquillas. En un modelo con elevación inicial, las patas funcionan de forma parecida a las horquillas de un patín: se meten bajo la tarima y la levantan lo suficiente para moverla.

Esa función se activa con un mando separado en el timón. El operador puede usar las patas para cargar una tarima y, al mismo tiempo, las horquillas del mástil para cargar otra encima. El resultado es un equipo que se comporta como patín y como apilador en una sola máquina.

Mover dos tarimas en un solo viaje

El uso más conocido de la elevación inicial es el transporte de doble tarima. Una tarima va sobre las patas y la otra sobre las horquillas, ligeramente elevada. Así, en cada recorrido se mueve el doble de carga, algo muy útil en la carga y descarga de camiones, en el surtido de pedidos o en traslados largos entre la zona de recepción y el almacén.

Para que esa maniobra sea segura hay que respetar la capacidad de cada parte. Las patas y el mástil tienen capacidades propias, y la suma no siempre equivale a mover dos tarimas completas al máximo. La tarima superior debe viajar a poca altura, lo justo para no rozar la de abajo, y la velocidad debe reducirse en curvas y en superficies irregulares.

Más despeje en rampas y andenes

La segunda ventaja es el despeje sobre el suelo. Un apilador con patas fijas a ras de piso tiende a rozar al pasar por una placa niveladora, por la unión entre el andén y la caja del tráiler o por una rampa corta. Con la elevación inicial activada, las patas suben unos centímetros y el chasis gana espacio libre, lo que evita golpes y atascos.

Esto se traduce en menos daño a las ruedas de carga y a las propias patas, que en los apiladores convencionales sufren mucho por esos impactos repetidos. También protege la tarima, que al rozar en una transición puede engancharse y desprender tablas. En operaciones con muchos movimientos de andén al día, la diferencia se nota en el mantenimiento a lo largo del año.

Cuándo no hace falta

La elevación inicial agrega componentes hidráulicos, un poco de peso y costo al equipo. En un almacén donde el apilador solo se usa para subir tarimas al rack, sobre un piso plano y sin andenes, puede ser una función que casi no se aprovecha. En esos casos, un apilador convencional de patas fijas cumple bien y resulta más sencillo de mantener.

Tampoco resuelve todo. El apilador con elevación inicial necesita tarimas con entradas abiertas por abajo para que las patas puedan meterse, y no siempre es compatible con tarimas cerradas o con tablas inferiores continuas. Antes de elegirlo conviene revisar el tipo de tarima que se maneja, la frecuencia de carga de camiones y la longitud de los recorridos dentro de la nave.

Elegir según la operación de cada almacén

En Guadalajara, muchas bodegas combinan almacenamiento en rack con carga y descarga constante de camiones hacia el resto del occidente del país. En centros de distribución de la zona de López Mateos Sur, Tlajomulco o El Salto, un mismo equipo puede pasar la mañana en el andén y la tarde acomodando tarimas en altura. Para ese tipo de operación, la elevación inicial permite que un solo apilador haga el trabajo de dos equipos distintos.

En Qualift revisamos contigo cómo se mueven las tarimas en tu almacén antes de recomendar un modelo con o sin elevación inicial, para que la inversión se ajuste a lo que realmente necesitas. Si estás evaluando apiladores en Guadalajara, podemos asesorarte sobre capacidad, altura de elevación y configuración del equipo, con opciones de venta y renta.

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