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Patines Hidráulicos

Normativas clave para uso de patines hidráulicos en América Latina

El uso de patines hidráulicos en almacenes, centros de distribución y entornos industriales es cada vez más común en América Latina, debido a su eficiencia, bajo costo y facilidad de operación. Sin embargo, a pesar de ser equipos considerados simples, estos dispositivos están sujetos a regulaciones que buscan garantizar la seguridad del personal, proteger los bienes manipulados y evitar accidentes laborales. Las normativas pueden variar según el país, pero en líneas generales siguen directrices internacionales que se adaptan a contextos locales. En esta nota, te contamos qué estándares rigen su uso, cómo se fiscalizan y qué retos enfrenta la región en materia de cumplimiento.

Normas existentes en América Latina

Aunque muchos operadores piensan que los patines hidráulicos no necesitan cumplir más que con una revisión visual, la realidad es que su uso está regulado bajo normativas nacionales e internacionales que establecen parámetros técnicos, responsabilidades del empleador y procedimientos de mantenimiento. Uno de los principales referentes es la norma ISO 3691-5, que define los requisitos de seguridad para equipos de manutención no motorizados, como los transpalets manuales. Este estándar ha sido adoptado parcial o completamente por varios países latinoamericanos en sus legislaciones técnicas, además de complementarse con normativas locales del trabajo y prevención de riesgos. En México, por ejemplo, la NOM-006-STPS-2014 establece los lineamientos para el manejo y almacenamiento de materiales. Esta norma exige que todo equipo de carga manual, como los patines hidráulicos, esté en buen estado, cuente con mantenimiento preventivo y sea operado por personal capacitado. En caso de accidente por mal uso, el empleador puede ser sancionado con multas que van desde 250 hasta 5,000 veces el valor de la UMA (Unidad de Medida y Actualización). Es decir, en 2024, una multa podría superar los 500,000 pesos. Por su parte, en Argentina, el uso de estos equipos se regula a través de la Ley 19.587 y su decreto reglamentario, que exige condiciones de seguridad en los equipos de elevación y manipulación. El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) ha trabajado en desarrollar guías específicas para el uso seguro de transpalets en depósitos logísticos. Además, algunos municipios exigen que las empresas cuenten con manuales de procedimientos de carga y descarga que contemplen el uso de estos equipos. En Colombia, la Resolución 1409 de 2012, enfocada en trabajo en alturas, también contempla aspectos relacionados con manipulación manual de cargas, e indirectamente incluye el uso correcto de patines. Aunque aún no existe una norma técnica específica para estos dispositivos, se aplican los principios del Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST), y las empresas pueden ser auditadas por la ARL (Administradora de Riesgos Laborales) si se detecta mal uso o accidentes recurrentes con este tipo de equipos.

Diferencias normativas entre países de la región

Uno de los grandes desafíos en América Latina es la falta de estandarización regional en las normativas que regulan el uso de patines hidráulicos. Mientras algunos países siguen estándares internacionales, otros no cuentan con lineamientos claros o actualizados, lo que genera confusión entre fabricantes, importadores y usuarios finales. Por ejemplo, en Perú no hay una norma nacional exclusiva sobre transpalets, y muchas empresas operan bajo las recomendaciones del fabricante o basadas en normas europeas como EN 1757-2. En contraste, Brasil cuenta con un marco técnico más avanzado. La norma NR 11 del Ministerio de Trabajo regula el transporte, almacenamiento y manipulación de materiales. Esta normativa exige revisiones periódicas de los equipos, el uso de señalización adecuada en zonas de carga, y el entrenamiento obligatorio de los operarios. En 2023, la Asociación Brasileña de Normas Técnicas (ABNT) emitió una actualización que especifica las dimensiones mínimas de las ruedas y la capacidad de carga permitida para patines usados en centros de distribución. La falta de alineación entre normativas provoca que empresas multinacionales que operan en varios países deban adaptar sus procedimientos operativos y hasta comprar diferentes modelos de equipos para cumplir con requisitos locales. Esto genera costos adicionales, tanto en adquisición como en capacitación del personal. Según un estudio de ProLogistics Latam en 2022, el 37% de las empresas encuestadas admitió que tuvo que ajustar su inventario de equipos debido a exigencias normativas distintas entre países vecinos. Otro problema importante es la importación sin control técnico. Muchos patines hidráulicos llegan a América Latina sin certificación ni ficha técnica traducida, especialmente aquellos adquiridos a través de plataformas en línea. Esto puede provocar el uso de equipos con dimensiones o capacidades inadecuadas, que representan riesgos para los operarios y mercancías. Además, el hecho de que no haya una norma unificada sobre etiquetado técnico dificulta la fiscalización por parte de entidades reguladoras.

Inspección, mantenimiento y capacitación: El otro frente normativo

Las normativas no solo se enfocan en el diseño y fabricación de los patines hidráulicos, sino también en su mantenimiento, inspección y operación segura. Una de las recomendaciones más repetidas por organismos como la OIT y las autoridades laborales nacionales es la implementación de inspecciones periódicas, al menos cada seis meses, para verificar el estado de las bombas hidráulicas, ruedas, horquillas y manijas. Sin embargo, esta práctica aún no está generalizada en todos los países de la región. De acuerdo con datos recopilados por la Cámara Logística de Chile, el 45% de las empresas no lleva registros formales de mantenimiento de patines, y el 29% realiza reparaciones solo cuando se presenta una falla. Esta cultura reactiva puede derivar en accidentes laborales. En 2021, un centro de distribución en Lima reportó tres incidentes con lesionados por el uso de patines con ruedas deterioradas, lo que provocó la caída de pallets con productos frágiles. Otro aspecto importante es la capacitación de los operarios. En muchos países, no se exige una licencia o certificado específico para manejar patines hidráulicos, lo cual ha generado prácticas informales o usos inadecuados. Algunos países como Costa Rica y Uruguay han comenzado a incluir módulos sobre manipulación segura de cargas y ergonomía en programas de formación técnica, lo cual podría convertirse en un requisito obligatorio en el futuro próximo. Las inspecciones realizadas por entidades como el Ministerio de Trabajo de Colombia, la Superintendencia de Riesgos del Trabajo en Argentina, o la Secretaría de Trabajo en México, han mostrado que los errores más comunes en el uso de estos equipos están relacionados con sobrecarga, uso en pisos irregulares, falta de mantenimiento y desconocimiento del límite de peso. Esto ha llevado a algunas empresas a incorporar sensores de carga o frenos automáticos para prevenir fallas mecánicas. Además, el mantenimiento preventivo no solo mejora la seguridad sino que también reduce costos. Según estimaciones de la consultora Logistics Support, un plan de mantenimiento regular puede extender la vida útil de un patín en un 40% y reducir hasta en un 25% las incidencias operativas por fallas técnicas.

En resumen...

La normativa que regula el uso de patines hidráulicos en América Latina aún presenta diferencias importantes entre países, tanto en lo técnico como en lo operativo. Si bien existen marcos internacionales que sirven de referencia, su adopción no ha sido uniforme. Esto obliga a las empresas a mantenerse informadas, adaptar sus procesos y capacitar constantemente a su personal. Un enfoque preventivo y el cumplimiento de las regulaciones no solo protegen la seguridad de los trabajadores, sino que también generan ahorros operativos significativos.

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