¿Entra el apilador en una tarima de doble cara?
Una de las sorpresas más comunes al recibir un apilador nuevo ocurre en la primera tarima: las horquillas entran, pero el equipo no levanta, o levanta torcido, o de plano las patas de apoyo chocan contra la tabla inferior. El problema casi nunca es el apilador, sino la combinación entre su configuración y el tipo de tarima. Las tarimas de doble cara, las que tienen tablas completas arriba y abajo, son las que más conflictos generan, y conviene entender por qué antes de comprar o rentar el equipo.
Por qué importa la tabla de abajo
Un apilador de operador a pie tiene, además de las horquillas, dos patas de apoyo con ruedas que se extienden hacia adelante. Esas patas son las que le dan estabilidad: sin ellas el equipo se iría de frente al levantar la carga. En el diseño más común, las patas van por debajo de las horquillas y entran junto con ellas en la tarima. Para eso, la tarima tiene que estar abierta por abajo, como una tarima de una sola cara o una de cuatro entradas con patines inferiores separados.
En una tarima de doble cara, la parte de abajo está cubierta por tablas. Las horquillas pueden entrar por la abertura, pero las ruedas de las patas de apoyo topan con la tabla inferior o terminan encima de ella. Si el operador fuerza la maniobra, la rueda sube a la tabla, la tarima se levanta de un lado y la carga queda inclinada. En el mejor caso se rompe una tabla; en el peor, la tarima se resbala de las horquillas a media elevación.
Las configuraciones que sí resuelven
Existen dos caminos para trabajar con tarimas cerradas por abajo. El primero es un apilador de patas abiertas, en el que las patas de apoyo no entran en la tarima, sino que quedan por fuera, a los lados. Las horquillas toman la carga y la tarima queda entre las dos patas. Este diseño funciona con prácticamente cualquier tarima, incluidas las de doble cara y las de plástico con base cerrada, pero exige que el ancho entre patas sea mayor que el ancho de la tarima y que haya espacio libre a los lados en el rack para que las patas entren.
El segundo camino es un apilador contrapesado, que no tiene patas de apoyo al frente y se estabiliza con un contrapeso en la parte trasera, igual que un montacargas. Toma cualquier tarima por abajo sin importar su base, pero es más largo y más pesado, y necesita pasillos más amplios para girar. Es una solución útil cuando el rack no deja espacio para patas abiertas, aunque no siempre cabe en almacenes con pasillos angostos. Lo importante es saber qué tarima va a manejar el equipo antes de elegirlo, y no al revés.
El rack también tiene voz
Elegir un apilador de patas abiertas tiene una consecuencia que muchos pasan por alto: las patas necesitan espacio a nivel de piso. En un rack selectivo, eso significa que el primer nivel no puede estar a ras de suelo con tarimas pegadas a los postes, porque las patas chocarían contra las bases del rack o contra las tarimas vecinas. Hay que verificar el claro entre postes, la altura del primer larguero y la separación entre tarimas antes de confirmar el equipo.
Si el almacén ya está construido y el rack no deja ese espacio, la conversación cambia. A veces conviene unificar las tarimas a un modelo abierto por abajo, sobre todo cuando la mayoría del inventario ya llega así y solo algunos proveedores mandan doble cara. Otras veces la solución es reservar un apilador de patas abiertas para la zona de recibo y usar uno de patas estándar en el resto. La decisión depende del volumen de cada tipo de tarima y no se resuelve sin contar cuántas de cada una entran por semana.
Medir antes de cotizar
Antes de pedir una cotización, vale la pena medir tres cosas de la tarima más común en la operación: el ancho total, la altura libre de la abertura donde entran las horquillas y si la cara inferior está abierta o cerrada. A eso se suman el ancho entre postes del rack y la altura del primer nivel. Con esos datos, la elección entre patas estándar y patas abiertas deja de ser una apuesta.
En Puebla, donde los proveedores de la industria automotriz, textil y de alimentos reciben tarimas de muchos orígenes, incluidas las de doble cara que exigen algunos clientes de exportación, este tema aparece seguido en la zona de recibo. Si estás por equipar tu almacén o tu apilador actual no entra en las tarimas que te llegan, conoce nuestras opciones de venta y renta de apiladores en Puebla y te ayudamos a definir la configuración que corresponde a tus tarimas y a tu rack.
¿Listo para cotizar tu equipo?
Cuéntanos qué mueves y dónde estás. Te recomendamos el equipo correcto y te cotizamos el mismo día.
- Cotización el mismo día
- Envío sin costo a los 32 estados
- Te atiende un especialista, no un bot
