¿Cómo mover medias tarimas con el patín?

Las medias tarimas se multiplicaron en los almacenes que surten tiendas de autoservicio y cadenas de conveniencia. Son plataformas de la mitad del largo de una tarima estándar, pensadas para que un exhibidor de promoción salga de la bodega armado y llegue al piso de venta sin volver a acomodar producto. Para quien las recibe y las mueve, el reto es que el patín hidráulico con el que trabaja todos los días fue diseñado para una tarima completa, y la media tarima se comporta distinto sobre las horquillas desde el primer bombeo.

El problema de las horquillas que sobran

Un patín estándar tiene horquillas de alrededor de un metro con quince centímetros, y los rodillos de carga están cerca de la punta. Una tarima completa cubre toda esa longitud, de modo que los rodillos quedan debajo del producto y el peso se reparte entre ellos y las ruedas direccionales. Con una media tarima de sesenta centímetros de fondo, el operador suele meter las horquillas por el frente y dejar la plataforma donde cae. Si queda en las puntas, los rodillos no están debajo de ella, y al bombear la media tarima se levanta en voladizo. El patín trabaja como una palanca con el peso en el extremo y la carga queda inestable.

La consecuencia se nota al girar. Una media tarima apoyada en las puntas de las horquillas se balancea con cada cambio de dirección, y si lleva un exhibidor alto y angosto, como suelen ser los de promoción, el centro de gravedad queda muy arriba de una base muy corta. En un giro cerrado o al cruzar un desnivel, el conjunto se inclina y el producto cae. La solución es recorrer la media tarima hasta el fondo, pegada al cuerpo del patín, para que los rodillos y las ruedas direccionales queden bajo la carga. Suena obvio, pero exige detenerse a empujarla y en una operación con prisa casi nadie lo hace.

Dos medias tarimas en un viaje

La manera eficiente de usar un patín estándar con medias tarimas es llevar dos a la vez, una delante de la otra, de modo que entre ambas ocupen toda la longitud de las horquillas. El reparto de peso vuelve a ser el de una tarima completa, los rodillos quedan bajo la carga y el viaje rinde el doble. Para que funcione, las dos medias tarimas deben tener la misma altura de entrada y las horquillas deben quedar bien centradas en los huecos de ambas, lo que requiere alinear la segunda con la primera antes de bombear.

Hay que vigilar la capacidad total. Dos exhibidores de bebidas o de productos de limpieza pueden sumar más de lo que parece, y la etiqueta de capacidad del patín aplica al conjunto y supone una carga repartida. Si una de las dos medias tarimas es mucho más pesada que la otra, conviene colocarla al fondo, cerca del timón, donde el patín soporta mejor el peso y el operador controla mejor el giro.

Patines de horquillas cortas y medias tarimas de plástico

Cuando la operación mueve medias tarimas todo el día, por ejemplo en el armado de pedidos para tiendas, vale la pena contar con patines de horquillas cortas, de ochenta centímetros. Entran y salen de la media tarima sin que sobre metal por delante, giran en menos espacio y permiten acomodarlas en la caja del camión una junto a otra sin golpear la siguiente. Son el mismo patín en cuanto a bomba, timón y ruedas, con un chasis adaptado a la medida, y conviven bien con los patines estándar del almacén.

Las medias tarimas de plástico añaden otra variable. Muchas tienen patas en lugar de patines corridos y solo admiten entrada por dos lados, de modo que el operador debe acercarse por el costado correcto. Su piso es liso y la carga tiende a resbalar al frenar, por lo que el fleje o la película envolvente deben sujetar el producto a la tarima y no solo el producto entre sí. También conviene revisar que el ancho exterior de las horquillas coincida con el hueco de entrada, porque algunos modelos de media tarima tienen un claro más angosto que el de una tarima de madera.

Lo que conviene estandarizar

Un almacén que recibe medias tarimas de varios proveedores suele encontrar medidas y alturas distintas, y cada diferencia se traduce en una maniobra improvisada. Definir una medida aceptada, capacitar al operador para recorrer siempre la plataforma hasta el fondo y asignar patines de horquillas cortas a las zonas donde se arman exhibidores reduce el daño al producto y el tiempo por pedido. El patín correcto depende menos de la marca y más de la tarima que va a cargar.

En Puebla, donde los centros de distribución del comercio minorista mueven promociones todas las semanas, estas maniobras forman parte de la rutina diaria. Si tu operación trabaja con medias tarimas y quieres el equipo adecuado para ellas, conoce nuestras opciones de venta y renta de patines hidráulicos en Puebla y cuéntanos qué medidas de tarima recibes.

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